post thumb Estudiar para alcanzar la satisfacción propia es el mejor ingrediente para no perder la pasión.

¡Pasión por la educación!

No todos los colombianos tienen el tiempo ni el dinero para estudiar. Por eso, aquellos que pueden asistir a la Academia, sin importar si es para cursar un pregrado, especialización o posgrado, deben tener presente que gozan de una gran oportunidad para mejorar su porvenir.

Según Jennifer Mancera, catedrática de la Maestría en Dificultades de Aprendizaje de la Universidad Cooperativa, antes de elegir un programa académico, el estudiante debe cuestionarse si de verdad lo apasiona.

“La elección depende de las prioridades frente a la calidad de vida y de lo que signifique el éxito personal en cada sujeto. Cuando se escoge una carrera profesional yo creo que son muchas las variables que influyen. Una de esas es la proyección económica que tenga, y la viabilidad en torno a las aspiraciones personales”, dijo.

“Puedes escoger una carrera porque te genere ganancias y esa sea tu prioridad frente a la percepción que tienes de la vida, pero por si el contario quieres una carrera que tú sepas que no tenga mayor salida económica, y eso te genera satisfacción personal, también es válido”, agregó.

Más allá del tipo de estudio, actualmente la oferta académica es variada y presenta múltiples formatos y opciones de financiación. Para mantenerse activo académicamente, hay programas virtuales, cursos cortos, pregrados a menor costo, posgrados a distancia, becas, ‘moocs’, entre otras opciones.

Mientras muchos deben abandonar sus estudios por factores económicos, sociales, de adaptación, entre otros factores, algunos sí pueden gozar de la preparación intelectual. En Colombia, cerca del 37% de los estudiantes que comienzan un programa universitario abandonan el sistema de educación superior, según el informe del Banco Mundial ‘Momento decisivo: La educación superior en América Latina y el Caribe’.

La pasión por la educación se lleva dentro. La elección es la clave; no se debe estudiar algo por compromiso con nadie, sino por convicción y plenitud propia. En ese sentido, Mancera complementó que el secreto está en pensar en la satisfacción personal que da el aprender y no concentrarse en lo económico.

La elección es la clave. No estudies por compromiso, sino por convicción y plenitud propia.

“Las actividades académicas que realizas en tu formación profesional deben generar una satisfacción personal y ganas de indagar o profundizar más sobre los temas vistos”, concluyó.

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