¿Serías capaz de vivir sin redes sociales?

¿Serías capaz de vivir sin redes sociales?

Facebook es una de las redes que está en el ojo del huracán. Muchos no se sienten seguros en ella y expertos creen que sus usuarios deben ser muy precavidos con la información que publican.

Encontrar grupos de interés, comprar artículos, hacer nuevos amigos, conseguir pareja, informarse y muchas otras actividades son atractivos que encuentran los usuarios de Facebook. Pero hay muchas más redes que responden a los gustos de las personas, por ejemplo, Snapchat, Instagram, Twitter, Linkedin…

“Para algunas personas es complejo vivir sin redes sociales, porque en este espacio es donde interactúan la mayor parte del tiempo; desconectarse puede ser complicado, ya que los amigos y la vida social gira en torno a lo que allí se produce”, afirma Gina Vargas, psicóloga de bienestar universitario de la Universidad Ean.

Estas redes pueden utilizarse como herramientas de comunicación, trabajo y estudio, pero también pueden generar una necesidad de uso continuo e innecesario. “Cuando una persona siente que está ‘desconectada’, puede generar síntomas relacionados con la dependencia como ansiedad, depresión, irritabilidad por no estar conectados”, explica Vargas.

Aunque para algunos es difícil no tener un perfil en una red social, para otros significa la única salida o método de prevención de algunos dolores de cabeza. ‘Ciberacoso’, hostigamiento, amenazas, extorsión y vulnerabilidad de la intimidad son algunas de las razones por la cuales los usuarios desisten de una identidad digital en estas redes sociales.

“Las redes sociales son útiles para difundir contenido que queramos que sea de conocimiento público, pero fotos, videos o audios privados que son solamente de uso más personal, no se recomiendan publicar. Hay que tener certeza de que la información compartida no va a afectar la integridad personal, económica, física o social por el uso un tercero”, comenta León Darío Parra,  docente de la Universidad Ean y experto en Data Analytics.

Muchas de estas plataformas permiten ocultar contenido o abrir perfiles que sean ‘privados’. Sin embargo, esto no significa que la información personal esté completamente segura. “Este tipo redes tienen un servidor de primer plano, que es el que es perceptible para el usuario, donde puede acceder para borrar o modificar información, pero estas aplicaciones también suelen contar con un servidor de segundo plano o 'backup' de todos los datos suministrados; si el usuario borra sus datos, elimina la información del primer plano, pero esos datos ya han sido archivados en el segundo plano", advierte Parra.

Otro problema es que los ‘hackers’ o personas malintencionadas buscan frecuentemente adueñarse de información importante de los usuarios de estas redes. Muchas veces, las personas que utilizan alguna red social pueden exponerse por medio de su ubicación, fotos o contactos.

Parra comenta que: “Facebook ofrece dentro de su paquete de privacidad, una serie de programas y 'firewall', así como otros aplicativos que en teoría protegerían los datos de los usuarios ante la introducción de externos; grandes redes como Google o Twitter dicen que tienen grandes programas de seguridad e informática, pero lo cierto es que los instrumentos de ‘hacking’ a veces van un paso más adelante”.

Debes ser muy precavido al abrir un cuenta y publicar información en una red social. Se trata de hacer un uso consecuente y responsable que te evite problemas a futuro, pues nunca se sabe cuándo otro pueda utilizar, de manera directa o indirecta, tu información.