Según la Unesco, los países tienen el deber de impulsar la educación técnica y tecnológica, pero no de cualquier forma.
Un estudioso y experto académico, Víctor Manuel Gómez, sostiene que hay que dejar de creer que el profesional universitario solo se forma en áreas tradicionales; esto ha generado la subvaloración y el 'desprecio' por otros sistemas de educación superior.
Y sostiene que la formación técnica profesional y tecnológica en Colombia afronta dos retos importantes: aumentar la cobertura tanto social como geográfica, además de diversificar y articular en forma sistémica los programas y las instituciones, para que respondan a las necesidades del país.
Gómez Campo, profesor de la Universidad Nacional y autor del libro 'Cobertura, Calidad y Pertinencia: retos de la educación técnica y tecnológica en Colombia', sostiene que la mayoría de los estudiantes ha preferido universidades tradicionales antes que instituciones tecnológicas o técnicas, y que a éstas últimas llegan por lo general bachilleres que no logran ingresar a las carreras tradicionales.
Aunque el estudio data del 2000, los resultados siguen siendo válidos y concuerdan con las preocupaciones del Ministerio de Educación Nacional (MEN). Las instituciones técnicas profesionales y tecnológicas se caracterizan por ser de poco tamaño, exigir menores requisitos de ingreso, como el puntaje del examen del Icfes, y tener escasa cobertura en la educación superior.
Una grave deficiencia a la luz del documento de la Unesco 'Enseñanza y Formación Técnica y Profesional en el siglo XXI', según el cual en la nueva visión del mundo se requieren personas íntegras, comprometidas con los valores profesionales y principios éticos que los hagan ciudadanos autónomos y responsables.
Diagnósticos como este fue el que llevaron al Gobierno a redefinir la política educativa superior y a involucrar a la formación técnica y tecnológica en el proceso de acreditación de alta calidad, afirma un funcionario del MEN.
Recomendaciones
Aunque cada país es distinto y las necesidades particulares, la Unesco considera que se deben tener en cuenta por lo menos las siguientes consideraciones:
- La educación técnica y tecnológica debe ser de carácter interdisciplinario, dado que muchas ocupaciones requieren hoy en día dos o más de los campos académicos tradicionales.
- Basarse en planes de estudios concebidos en torno a conocimientos teóricos y prácticos básicos.
- Entrañar el análisis de aspectos sociales y económicos del sector de la actividad laboral en su totalidad.
- Integrar el estudio de por lo menos un idioma extranjero de uso internacional, con lo cual, además de elevarse el nivel cultural, se favorecería la comunicación y la adquisición de vocabulario científico y técnico.
- Incluir una perspectiva interdisciplinaria para preparar a los alumnos a trabajar en un entorno laboral en evolución e incorporar una dimensión multicultural como preparación para el empleo en el ámbito internacional.
- Propiciar una iniciación práctica en materia de organización, planificación y competencias empresariales.
- Concebir en el aspecto práctico de los programas requisitos profesionales especiales, sobre todo en las ocupaciones 'novedosas' o las que están evolucionando, y en particular la utilización de las nuevas tecnologías de la información y comunicación como instrumento para aumentar la eficacia de todas las profesiones, incluidas las que son consideradas tradicionales.
Redacción Hermógenes Ardila