Colombia
Mapa indicando Colombia
Regístrese aquí

Miércoles, 07 de Enero de 2009

curva derecha

¿Qué desea estudiar?

Buscar

Patrocinado por:
Patrocinio
Búsqueda avanzada »
Infórmese con notas educativas
Reciba toda la oferta académica de su interés

Regístrese aquí »

rss
curva derecha
MIÉ 23 FEB 2005
En la mayoría de universidades del país los académicos trabajan en este momento el tema de la profesionalización, conozca en qué consiste.

Nuestra educación superior es reconocida en el mundo como una de las mejores de Latinoamérica y del mundo de habla hispana.

Para alcanzar lugares más destacados, se requiere mayor dedicación a la investigación y a la profundización en áreas específicas. 

En el país, son pocos los programas de formación doctoral. Por esta razón, no se llega al nivel de las tendencias internacionales en educación superior.

Por eso tampoco llegamos a estar entre las 500 mejores del mundo, según los ranking recién publicados por revistas especializadas.

Ellos tienen ahora un reto: crear más programas de doctorado nacionales que aprovechen los avances realizados en el ámbito de la investigación y le permitan al país ser más competitivo en la oferta de programas de educación superior.

En eso están de acuerdo los rectores de las universidades de La Sabana, EAN, Tadeo Lozano, Norte (de Barranquilla), ECI y Externado. Ellos dieron su opinión para Guía Académica acerca del nivel de los posgrados en el país, la proyección en cada una de las instituciones que lideran y la necesidad de profundización.

Álvaro Mendoza
Rector Universidad de la Sabana


Pese a creer que nuestro país cuenta con muy buenos programas de pregrado, no puede decirse lo mismo de aquellos de posgrado que, o son muy incipientes, o constituyen apenas un muy corto complemento de la formación anterior, como ocurre en el caso de las llamadas especializaciones. 

Nos falta desarrollar, verdaderamente, no sólo el campo investigativo, sino de manera muy particular aquel que hemos denominado 'profesionalizante'.

El país necesita que la formación general que se da en el pregrado se complemente mediante profundizaciones en áreas concretas, que no pueden ser motivo de dicha formación profesional previa, forzosamente de carácter muy general.

Oferta heterogénea
No es fácil expresar una opinión sobre el sector universitario en nuestro país, porque este presenta una oferta tremendamente heterogénea.

Al lado de universidades seriamente consolidadas, tanto en el sector público como en el privado, o de procesos muy bien orientados de consolidación, tenemos la presencia de muchas entidades que ofrecen una formación masificada y de muy baja calidad, y que no tienen una pretensión seria de búsqueda de esta. 

Es evidente que el gobierno tiene muy fundadas preocupaciones en este terreno, pero a la par encuentro que los instrumentos en que se viene apoyando para el  efecto son un poco erráticos y algunos de ellos muy peligrosos, como ocurre con los exámenes de Estado, que no son lo suficientemente flexibles para captar, calificar y fomentar los sesgos legítimos y convenientes de los distintos programas. 

Clara diferenciación
Sin embargo, contamos con un sistema de acreditación, que se espera se consolide más; que sea mayormente exigente, y cuyas consecuencias se hagan valer para establecer en nuestro medio una clara diferenciación entre los programas acreditados y aquellos que no han logrado esta meta, y entre las universidades oficialmente reconocidas como de alta calidad o en proceso de obtener dicho reconocimiento y aquellas lejanas de este propósito.

Alberto Roa Varelo
Vicerrector académico Universidad del Norte, Barranquilla

Es necesario no solamente hacer una evaluación de los requisitos mínimos sino que tenemos que avanzar hacia la acreditación de alta calidad de los posgrados, tal como lo estamos haciendo con los pregrados y las instituciones.

Tenemos que lograr un sistema de acreditación de los programas de posgrado que le permita al público saber cuáles son identificados por la comunidad académica como de alta calidad, productivos intelectualmente y que cuenten con una infraestructura suficiente, amplia y conectada tecnológica e internacionalmente. 

Otro punto claro es el tema del desarrollo. Hemos tenido un desarrollo lento de los posgrados en el país, algunas veces por problemas normativos y otras por falta de recursos.

Se requiere de una gran inversión de las mismas universidades, del Estado y de la sociedad en su conjunto, para que tengamos un sistema de educación superior cada vez más orientado a la formación avanzada y reconocer que el pregrado es una base general pero que no es suficiente para el ejercicio de las profesiones en el mundo globalizado que hoy vivimos. 

En la llamada sociedad del conocimiento no son suficientes las competencias que se desarrollan en un pregrado, necesitamos tener un país que sea consciente de la importancia de las maestrías y doctorados como factor de competitividad y de inserción en las dinámicas globales del mundo contemporáneo.

El nivel y la calidad de los posgrados dependen fundamentalmente de la existencia de un número significativo de profesores con doctorado que tengan una producción académica sostenida, de comunidades científicas consolidadas y de financiación de la infraestructura para la investigación y de programas de becas de posgrado. 

Marco palacios
Rector Universidad Nacional


El conocimiento se renueva de manera acelerada, razón por la cual los profesionales deben estar en un proceso permanente de actualización y asimilación de nuevos conceptos y métodos y de perfeccionamiento de competencias para el ejercicio profesional.

Por eso las especializaciones y los cursos de educación continuada deben buscar actualizar a los profesionales en ejercicio, para que asimilen el conocimiento de frontera en áreas específicas de su campo de formación. 

Particularmente, el sector de la educación posgraduada en Colombia es bastante heterogéneo y desigual en su calidad. 

Una parte considerable de dicha oferta ha sido generada con criterios comerciales y normalmente presenta serias deficiencias de carácter académico.

Un pequeño grupo de universidades públicas y privadas posee posgrado de alto nivel,  de altura internacional.

La dificultad en este caso radica en la escasez de recursos tanto para infraestructura e investigación, como para becas de posgrado. Es claro que el sector tiene el reto de aumentar en los próximos años la oferta tanto de programas de maestría y doctorado como la de especialización y educación continuada. 

Pero para que ese aumento en la oferta no sea fuente de frustración para la sociedad, debe ir acompañado de recursos para las instituciones comprometidas con la calidad y para financiar a los estudiantes, de modo que a la educación de más alto nivel puedan acceder personas con méritos académicos de todos los sectores sociales.

José Manuel Restrepo
Vicerrector Universidad del Rosario


Al realizar estudios comparativos entre los programas de posgrado nacionales y los de los demás países es posible concluir que los programas colombianos, en general, poseen un buen nivel académico y responden a las necesidades e intereses académicos y laborales de los estudiantes.

Más aún, en ocasiones es posible afirmar que las pretensiones de estos programas, principalmente en el caso de las especializaciones, ha ido más allá de su propio nivel de formación, al incorporar en sus planes de estudio la formación en investigación y la producción científica y académica.

Aunque en el ámbito mundial las especializaciones no son consideradas dentro de los niveles de posgrado, en el país éstas han permitido fortalecer la formación profesional de las personas y garantizar una educación permanente y actualizada.

En el caso de las maestrías y los doctorados, se puede afirmar que, con contadas excepciones, Colombia aún se encuentra en una fase inicial de creación y fortalecimiento de los mismos.

En este proceso y de cara a los principios de calidad, las universidades colombianas han reconocido la necesidad de fortalecer estos niveles educativos.

Uno de los problemas más urgentes en la educación superior en el país actualmente, hace referencia a la escasa existencia de programas de formación doctoral, lo cual amplía la brecha entre la educación nacional y las tendencias internacionales en educación superior.

Esto hace pensar que uno de los más grandes retos en el corto plazo es el de crear más programas de doctorado nacionales que aprovechen los avances realizados en el ámbito de la investigación y le permitan al país ser más competitivo en la oferta de programas de educación superior.

Jaime Pinzón López
Rector Universidad Jorge Tadeo Lozano


El nivel de nuestros posgrados es excelente, porque se han vuelto un requisito indispensable de mejoramiento continuo de la fuerza laboral colombiana y porque ya estamos avanzando hacia la formación y consolidación de líneas de investigación para impulsar proyectos que se integren, en todos los campos, al progreso de nuestro país.

En ese orden de ideas, en el contexto hemisférico no tenemos nada que envidiarle a Cuba, Chile, Brasil, México o Argentina y, entre todos, se firman cada vez más convenios de interacción académica, incluido Estados Unidos, cuyo interés es creciente por colaborar con la educación americana; y España, cuyas universidades son las que más oportunidades ofrecen a nuestros estudiantes.

Se puede pensar que los posgrados en Colombia tienen una amplia aceptación en el mercado laboral, dado el alto índice de profesionales que se especializan en el país y cuya demanda goza de mucha credibilidad en los sectores público y privado.

Por el contrario, daría la impresión de que los profesionales con posgrados en el exterior están limitados a ocupar los escasos cargos directivos que existen, por lo que muchos de ellos están sobre-calificados para los puestos intermedios, con el agravante de que estando por fuera pierden el contexto de lo práctico y lo procedimental, tan particular en cada país.

Falta, por supuesto, unir esfuerzos con todos los interesados, incluido el gobierno y las demás universidades, para que cada vez más profesionales puedan acceder, cultural y económicamente hablando, a los beneficios que ofrecen los estudios de posgrado dentro del marco académico colombiano.

Jorge Enrique Silva
Rector escuela de administración de negocios-EAN

La obtención de una maestría o un doctorado en otro país implica cursos obligatorios y algunos electivos, para completar un número mínimo de créditos académicos.

Además, un trabajo de investigación que debe mostrar suficiencia investigativa en la disciplina que se pretende titular. En el caso de los doctorados, debe elaborarse una tesis doctoral.

El nivel de los programas de especialización en Colombia tiene buena calidad. La diferencia sustancial con los cursos impartidos en el exterior, radica en los recursos asignados a la investigación.

Existen multiplicidad de fuentes, sobre todo en los países del Norte, para apoyar la investigación y desarrollo de procesos, productos y servicios.

El nivel de profesorado en Colombia también es bueno, pues una proporción considerable de maestros ha combinado su educación en Colombia con estudios en el exterior.

Redacción guiaacademica.com

 
Consulte aquí los artículos desde el 2004.

Publicidad

pie caja notas multimedia
pie caja notas multimedia
pie_caja_notas_educativas