La formación virtual implica más dedicación y responsabilidad por parte de alumnos y profesores.
Actualmente en Colombia existen cerca de 500 programas académicos activos que se pueden cursar a distancia, según el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (Snies).
Esta cifra incluye tanto pregrados como posgrados impartidos bajo metodologías virtuales de aprendizaje.
Sin embargo, la formación vía Internet, aparte de disminuir los desplazamientos físicos y ofrecer herramientas de comunicación instantáneas, supone mayor dedicación, responsabilidad e interés por parte de los alumnos.
¿Qué nuevos retos plantea esta modalidad de enseñanza?, ¿Cuál es el resultado de combinar capacitación en línea con clases presenciales?
Para responder a esta y otras preguntas sobre el tema, guiaacademica.com entrevistó a Fernando Cote, director de Operaciones Académicas de la Universidad Industrial de Santander (UIS) en la sede Bogotá.
¿Cuáles son las ventajas de la formación virtual?
Fernando Cote: Primero que todo es un modelo complementario de la educación presencial, porque no es excluyente. Por ejemplo se puede usar para llegar progresivamente a lugares distantes cuando existen dificultades de transporte que obstaculizan el acceso a las aulas.
En ese contexto, la tecnología informática e internet son el motor o escenario ideal para que la gente se comunique, los docentes transmitan el conocimiento y trabajen localmente con el objetivo de reducir los costos, entre otros beneficios.
¿Cuál es la utilidad en posgrados y capacitación no formal?
Tanto la educación continuada como las especializaciones formales están orientadas al profesional trabajador que puede dedicarse temporalmente a tomar un entrenamiento práctico, complementario o de actualización en temas específicos.
Entonces, el modelo virtual permite que en un momento determinado sea la universidad la que vaya al sitio del empleado para no alterarle su rutina ni obligarlo a desplazarse, en ocasiones, largas distancias.
Por ejemplo, nosotros tenemos buenas relaciones con los sectores tanto de ingeniería como petróleos y va a ser muy interesante cuando podamos convocar a profesionales técnicos de estas áreas ubicados en los campos de Caño Limón, Huila o Magdalena medio a tomar los programas en un computador; así no tendrán que viajar como muchas veces lo hacen para llegar un viernes o sábado a clases y devolverse a sus sedes de trabajo.
¿Qué busca la UIS con la educación vía Internet?
Es un instrumento más dentro de la estrategia de traer la Universidad Industrial de Santander a Bogotá.
En el momento estamos lanzando el modelo virtual y el objetivo es adecuar durante el segundo semestre por lo menos el 50 por ciento de los programas a esta modalidad, pero vamos a empezar por los de educación continuada.
Este proceso supone un trabajo importante con un grupo de docentes que aunque tiene muchas capacidades ha venido tradicionalmente orientado por la educación presencial.
¿Qué nuevas destrezas exige la educación virtual?
Más allá de la habilidad básica de manejar el computador e internet al estudiante no le cambia su panorama.
En algunos casos es necesario perderle el miedo a la tecnología, sobre todo en personas que han estado familiarizadas durante toda su vida con esquemas presenciales.
Por el contrario en gente joven un programa virtual fluye de manera natural. Internamente debemos hacer una serie de ajustes en términos de administración de contenidos para hacerlos más dinámicos y cambiarles el formato de presentación, pero no hay ninguna implicación sobre los niveles de profundidad del conocimiento.
¿Un programa virtual exige más responsabilidad?
Con respecto al compromiso, la dedicación y la autodisciplina claro que sí hay cambios. Es distinto tener la obligación de llegar a un sitio a determinada hora y registrar la asistencia que es una de las bases de lo presencial a decidir de manera libre y autocontrolada visitar internet, abrir la lección correspondiente y cumplir un compromiso consigo mismo.
También se da un cambio de actitud, pero creemos que es positivo y por tanto la persona lo asimila rápidamente porque le implica ventajas importantes.
¿Hacia dónde cree que evolucionará la formación en línea?Cada día se abrirá más espacio, porque considero que con la 'virtualización' en la educación pasará lo mismo que ha ocurrido en los negocios. Sin embargo, la idea no es sustituir en forma total las acciones cara a cara sino complementarlas de la mejor manera.
Para nosotros, la capacitación que combine las dos formas (presencial y virtual) seguirá siendo de máxima utilidad, solo que la tecnología se convierte en un instrumento para hacer más dinámica la transmisión de conocimiento.
Perfil de la UIS
El pasado 3 de junio, el Ministerio de Educación Nacional acreditó por ocho años a la Universidad Industrial de Santander, una institución oficial con cerca de 40 mil egresados en 57 años de funcionamiento.
Para Fernando Cote, director de Operaciones Académicas de la entidad en Bogotá, el aval del Gobierno es un elemento que otorga más libertad de decisión en el diseño y lanzamiento de programas, porque implica un reconocimiento a las capacidades, calidad y excelencia.
Por otra parte explicó que la UIS en Bucaramanga ofrece alrededor de 20 pregrados, un número amplio de posgrados en niveles de especialización, maestría y doctorado, además de opciones en educación continuada.
"En Santander hay sedes regionales en Socorro, Málaga y Barrancabermeja. (...) En Bogotá, cada fin de semana mantenemos un grupo flotante de 150 estudiantes recibiendo instrucción en programas de diplomado y especialización", puntualizó.
Finalmente, Cote subrayó que la UIS está en un proceso para fortalecer su excelencia académica y la acreditación institucional es el punto de partida para un nuevo escenario en temas como la investigación y el impacto de la universidad en la sociedad.
Redacción guiaacademica.com