Los estudiantes no abordan textos escritos con la disciplina necesaria porque hay otros medios que los alejan, según el Secretario General de la Asociación de Programas de Comunicación.
Hace algunos meses, el Gobierno inició la campaña 'Leer Libera' como parte del Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas. Durante el lanzamiento de la iniciativa, la Ministra de Cultura, Consuelo Araujo Noguera, explicó que un mayor consumo de textos se refleja en más competitividad.
"En Colombia solo leemos 2,4 libros al año y eso es grave porque estándares internacionales nos hablan de 10 ó 15 en países desarrollados", anotó la funcionaria.
Sin embargo, al parecer el problema no es solamente de cantidad sino de profundidad. Para Antonio Roveda, secretario general de Afacom (Asociación de Facultades y Programas Universitarios en Comunicación e Información), durante la etapa escolar los estudiantes solo desarrollan la lectura literal y en la universidad no siempre alcanzan los niveles intertextual (de comparación) ni crítico-analítico.
"En esa medida cuando llegan a la prueba Ecaes (Exámenes de Calidad de la Educación Superior) están bastante incapacitados para hacer una lectura más profunda que la lineal", subrayó Roveda.
Igualmente Karen Rodríguez, estudiante de último semestre de Comunicación Social, concuerda con esta visión al afirmar que los Ecaes más que medir conocimientos formales evalúa las competencias para resolver problemas, comprender e interpretar lecturas y valorar situaciones de actualidad.
"A mi manera de ver la teoría es casi nula porque un 90 por ciento del examen está compuesto por el análisis de textos y el estudio de casos", concluyó esta alumna que presentó la prueba en noviembre del 2004.
Según Antonio Roveda, las dificultades de compresión de lectura se presentan, entre otras razones, por la fuerte atracción e incluso seducción del mundo audiovisual. No obstante reconoce que a través de imágenes y sonidos, los jóvenes también pueden reconocer el entorno.
"Podríamos decir que los estudiantes leen bien pero en ambientes de carácter audiovisual. Es decir son analistas simbólicos muy acertados.
Es importante señalar que actualmente, el mundo de la lectura no pasa solo por el libro, además tiene en cuenta la ciudad, el contexto, los medios de comunicación y los aparatos tecnológicos", explicó.
Para este experto, la falta de interés por los textos impresos requiere que las instituciones educativas (colegios y universidades) reformulen competencias académicas para incentivar la lectura, el trabajo argumental y la escritura.
De igual forma señaló que pese a la dificultad y el alto costo, la prueba Ecaes debería en un tiempo superar la etapa lápiz y papel para convertirse en un Examen que emplee:
- Software
- Diseños multimediales
- Algoritmos
- Relaciones numéricas y alfanuméricas
- Animaciones
- Planos, entre otros recursos
Así sería una prueba más completa, amplía, diversa y sobre todo ligada a la realidad. Hoy, las maneras de leer son múltiples y los exámenes, pedagogías y métodos de aprendizaje también deberían serlo.
Lectura en Internet
Al menos por ahora, el formato de información que predomina en la web es el texto. Sin embargo no significa que los usuarios de la red lean más o mejor.
"El estudiante en Internet prefiere textos muy cortos y puntuales sin niveles de profundización. En esa medida es un lector muy parecido al de revista, pero es totalmente diferente al que se sienta, toma un libro y lo subraya para buscar ideas centrales o argumentos", comentó el Secretario General de Afacom.
De esta forma, tal vez la evolución en la comprensión de textos, imágenes y sonidos permita que a largo plazo los exámenes para ingresar a la universidad o medir la calidad educativa sean interactivos y multimediales.
¿Cuáles serían los resultado?, amanecerá y 'leeremos'.
Redacción guiaacademica.com