El Viceministro de Educación explicó que esta iniciativa es pionera en el mundo y pretende medir inicialmente la empleabilidad de los titulados de pregrado.
A través del Ministerio de Educación, el Gobierno Nacional puso en marcha un Observatorio del Mercado Laboral (OML). El objetivo de esta herramienta es crear, diseñar e implementar un sistema que genere información sobre el impacto de la educación superior en el sector productivo.
Inicialmente se obtendrán datos cuantitativos relacionados con la empleabilidad y el ingreso de los profesionales egresados entre el 2001 y el primer semestre del 2004.
Para tener un panorama más completo, la primera fase del programa contempla el cruce de bases de datos con otras entidades del Estado como la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) y el Ministerio de la Protección Social.
Según informó el viceministro de Educación Superior, Javier Botero, el Observatorio Laboral ya está en marcha y los primeros resultados se obtendrán en el segundo trimestre del año. Para el funcionario, este análisis permitirá determinar, entre otras variables:
- El tiempo que tarda un profesional en conseguir empleo
- El salario promedio que devenga
- Si realmente la ocupación se relaciona con el área de formación.
Trabajo y calidad
El Gobierno no prevé el cierre de programas académicos, si el Observatorio Laboral demuestra saturación de profesionales en determinadas áreas.
"No queremos hacer de pronosticadores estatales, sino generar, mantener y divulgar la información para que el sector en general tome esas decisiones", aclaró Botero Álvarez.
Sin embargo, el Viceministro dijo que los resultados del OML sí servirán en determinado momento como parámetros para los procesos de acreditación, especialmente de alta calidad.
Asimismo aseguró que el Observatorio Laboral es una herramienta que permitirá comprobar las competencias identificadas en los Exámenes de Calidad de la Educación Superior (Ecaes).
Es la evaluación final de cómo recibe y cómo responde ese profesional a las demandas del sector productivo.
Más vale prevenir
El Viceministro de Educación reconoció que actualmente existe información muy limitada para tomar decisiones sobre los programas de formación y, en ocasiones, la elección se basa en datos sesgados e incluso preconceptos o modas.
Para el funcionario, ese vacío favorece una gran demanda en ciertas áreas académicas y muy baja en otras, sin que las preferencias de estudiantes y padres de familia correspondan necesariamente a las realidades del mercado laboral.
En este sentido, y mientras se obtienen los resultados del OML, Botero Álvarez recomienda revisar:
- En pregrado: aprobación oficial de la institución y la existencia del registro calificado o tradicional.
- En posgrado: aval de la universidad por parte del Estado y claridad en el tipo de título (especialización, maestría o doctorado).
- En formación continua (diplomados): autorización de la Secretaría de Educación correspondiente.
Redacción Denys Reyes