Aunque un mayor apoyo económico permite acceder a tecnología de punta, algunos casos demuestran que sin grandes inversiones también es posible ofrecer capacitación de primer nivel.
Acceso, calidad y pertinencia son términos reconocidos en el campo educativo y se utilizan con frecuencia en iniciativas de instituciones académicas, proyectos del Gobierno e incluso propuestas de la comunidad para ampliar la cobertura y mejorar la capacitación en Colombia.
Con el objetivo de promover un espacio de reflexión y establecer medidas concretas, la Universidad de La Salle realizará el 'simposio internacional investigación-acción y educación en contextos de pobreza'. Guiaacademica.com habló con María Luzdelia Castro, docente investigadora y presidenta de este evento.
¿Cómo afecta la pobreza el desarrollo de un país?
La educación tiene una relación directa con los aspectos sociales y económicos de una nación, por tanto puede aportarle teorías y conocimientos para encontrar soluciones a problemáticas puntuales.
La formación contribuye a la integración de las personas al darles la oportunidad de sentirse partícipes de determinados procesos. Por ejemplo, quienes permanecen fuera del sistema educativo están excluidos por su inasistencia a una institución, pero además sienten que no forman parte de un colectivo ni son tenidos en cuenta para la toma de decisiones políticas o económicas.
¿Cómo impacta a la educación que Colombia tenga un indicador de pobreza cercano al 50 por ciento?
Aunque se han tomado algunas medidas es necesario continuar trabajando en acciones concretas para ampliar las esferas de los sistemas educativos en todos los niveles y, de esta manera, darle participación a personas de distintos sectores, en contextos de pobreza.
Sin embargo, la pobreza no solo se relaciona con carencia de algo material, también conlleva una dificultad para acceder y aproximarse al conocimiento. Hoy en día se habla de una democratización del saber, donde todos tengan la oportunidad de comprender, a través de diferentes medios, las circunstancias actuales del mundo.
En este sentido es curioso ver que en sectores marginados existe educación de alta calidad. Esto significa que la pobreza es un factor para tener en cuenta, pero no necesariamente implica un obstáculo para la formación. Evidentemente necesitamos mayores acciones del Estado, pero además debemos pensar en estrategias que estimulen el acercamiento al conocimiento y la comprensión de la realidad.
¿Considera que las medidas del Gobierno han sido suficientes?
Todo lo que se haga en beneficio de la educación, pensando en el desarrollo económico y social de un país, es bienvenido. No obstante es conveniente reconocer las problemáticas de todas las poblaciones y definir políticas que, además de ser discursos o buenas intenciones, generen acciones concretas que permitan ampliar la cobertura y consolidar la permanencia en el sistema académico.
Es posible crear vínculos con empresas, buscar apoyo en organismos nacionales e internacionales o destinar mayores recursos para cubrir los costos educativos de personas con dificultades económicas.
¿A más recursos, mejor educación?
Creería que esa no es una consecuencia lógica. De hecho es posible tener el dinero, pero si la educación se orienta a titular o dar reconocimiento social y no genera protagonistas de transformaciones sociales, es imposible avanzar y contribuir al desarrollo del país.
En ocasiones, en escuelas muy alejadas y con escasos recursos, existe una calidad y apropiación del conocimiento que no se ven en otros contextos. Hay que reconocer que con mayores recursos es posible ampliar las posibilidades de acceso a la tecnología, optimizar los ambientes de aprendizaje y mejorar los espacios físicos, pero estos beneficios solo son un medio porque todo depende de la estrategia y la capacidad de los maestros para aprovechar las oportunidades al máximo.
Por ejemplo, cuando se le pregunta a una institución sobre las causas de 'repitencia' o deserción aparece siempre la misma excusa: falta de dinero. ¿Pero, si se tuvieran los recursos los estudiantes permanecerían en el sistema, desarrollarían un pensamiento crítico, serían propositivos y capaces de interpretar? Se ha demostrado que no es así. Los recursos son necesarios, pero hay que saberlos utilizar como mediadores en los procesos de enseñanza.
Finalmente esta experta comentó que, además de continuar con los procesos formativos las instituciones de educación superior deben estructurar proyectos que reconozcan las situaciones concretas de las poblaciones menos favorecidas y generar conocimientos que contribuyan a la transformación de esos escenarios.
En este sentido, aseguró que tener un país 'pobre' en educación y una población con bajos niveles de formación y pensamiento crítico implica esperar que otros dirijan los rumbos de la nación y se desatienden las necesidades locales al asumir posturas foráneas que no favorecen la realidad e identidad nacionales.
Preocupación académica
Con el fin de intercambiar experiencias educativas e investigativas, la Universidad de La Salle realizará, desde el próximo 16 de mayo, el 'simposio internacional investigación-acción y educación en contextos de pobreza'.
Este evento contará con la participación de expertos de Australia, Reino Unido, Brasil, México y Colombia. "Necesitamos ver cómo es posible, desde la formación, impactar y hacer una contribución efectiva a las distintas problemáticas del mundo (...) Pensar en la investigación-acción es asumir la educación con una actitud reflexiva para identificar situaciones y apoyar transformaciones", comentó María Luzdelia Castro, presidenta del simposio.
La especialista también explicó esta metodología impulsa medidas específicas para lograr cambios en materia académica. "En el campo educativo manejamos gran cantidad de información y hay bastante investigación descriptiva que evidencia problemáticas. Entonces queremos aprovechar la experiencia de los conferencistas para conocer formas fáciles de asumir la educación, investigarla y generar progreso", anotó.
En el evento participarán ponentes de varias regiones del país e incluso de Latinoamérica. "Contamos con 15 presentaciones nacionales e internacionales en las que se compartirán resultados, estrategias y metodologías utilizadas en cada uno de los grupos exponentes", aseguró Castro.
En el encuentro también se rendirá un homenaje al sociólogo barranquillero Orlando Fals Borda.
Redacción Julieth Rodas León