Expertos brindan algunas recomendaciones para iniciar clases con pie derecho, ya sea como primíparo o alumno antiguo.
Todos los días, al ocultarse el sol, Diana Molina, estudiante de octavo semestre de Publicidad y Mercadeo en la Universidad Los Libertadores, culmina sus responsabilidades laborales y empieza la jornada académica con el objetivo de mejorar su perfil profesional.
"Siempre me ha gustado el estudio y sé que para lograr algo tengo que esforzarme. Por eso decidí estudiar de noche, porque además esta opción me ofrece beneficios como distribuir mejor mi tiempo y ser más responsable", comenta esta fusagasugueña de 23 años que trabaja en una empresa dedicada a servicios de finca raíz.
En ese sentido, Carlos Germán Vanderlinde, secretario Académico en la Facultad de Filosofía de La Universidad de La Salle, señala que capacitarse después de la jornada laboral modifica ciertas actividades extra académicas como los horarios de de sueño y alimentación.
"La idea es adaptarse poco a poco, establecer nuevos espacios y rutinas para comer, dormir y estudiar", añade.
Este especialista también afirma que si alguien trabaja durante ocho horas no tiene la misma fortaleza física ni mental de quienes cursan una carrera universitaria en el día.
Entre otras razones, por eso las metodologías de enseñanza cambian según la modalidad.
En las jornadas nocturnas "los profesores desarrollan estrategias que evitan que las clases se tornen aburridas o monótonas: imparten menos cátedra y generan más proyectos participativos como debates y talleres. Es decir que aplican la fórmula de aprender haciendo", agrega Vanderlinde.
Por otro lado, las empresas cada vez se vinculan más a los procesos educativos de su recurso humano. Por ejemplo ofrecen directamente o financian en instituciones especializadas programas de formación para que los empleados desarrollen y fortalezcan competencias que optimicen su desempeño.
Este es el caso de Bavaria S.A que capacita a sus trabajadores por medio de un modelo denominado Proceso de Adquisición de Competencias (CAP), un método de enseñanza basado en los resultados.
Para María Cristina Nieto, directora de Gestión de Talento en Bavaria S.A, la formación académica es el camino más acertado para lograr lo que se quiere en la vida laboral e identificar las fortalezas y debilidades para intentar mejorar.
"Mi recomendación es que estudien, porque la capacitación ayuda y optimiza diversos aspectos de la vida. Es la forma más efectiva para desarrollarse y ser competente, logrando resultados y pavimentando el camino para el futuro", concluye Nieto.
Tenga en cuenta antes de decidir...
Hay quienes ya se graduaron del colegio o están a punto de salir, pero aún no han resuelto qué carrera estudiar.
Incluso algunos alumnos de primeros semestres universitarios no están seguros de la elección que tomaron.
Para responder a estas necesidades, algunas instituciones de educación superior ofrecen orientación profesional a través de un semestre de integración.
"Manejamos una iniciativa que tiene el propósito de brindar un espacio entre el colegio y la universidad para permitirle al estudiante elegir con más tranquilidad, seguridad, claridad una carrera que haga parte de su proyecto de vida", explica María Patricia Gómez, directora del Programa Introducción a la Universidad (PIU) de La Sabana.
Con base en su experiencia, esta experta señala las tres razones que explican el fracaso académico de los estudiantes de pregrado:
- Falta de preparación o bases insuficientes: regularmente la universidad exige unos niveles de matemáticas, lectura y escritura diferentes a los del colegio. Aunque esto no significa que todos los bachilleres salgan mal preparados, en algunos casos sí se necesita acercar más la secundaria a la realidad de la educación superior.
- Desconocimiento de la carrera: por ejemplo, los estudiantes que inician derecho piensan que el programa se reduce a tener el Código Civil en la mano, pero no tienen ni idea de qué implica en términos de procesos cognitivos y de desarrollo de personalidad. Por eso, algunos abandonan el programa.
- Debilidades personales: problemas o falta de claridad con el manejo de conceptos como la libertad y la responsabilidad.
A manera de recomendación, la Directora del PIU insiste en la importancia de tomarse un tiempo después de finalizar la secundaria para reflexionar sobre el proyecto de vida y, así, prevenir o disminuir la deserción en la educación superior.
Sin embargo, como lo asegura Carlos Idárraga, decano de la Facultad de Electrónica en la Universidad Católica, lo más importante es siempre empezar con entusiasmo para tomar de nuevo el ritmo, independientemente del camino que se tome para capacitarse.
Redacción guiaacademica.com