Recuperar la inversión en capacitación se logra tanto con el impacto en los resultados del negocio, como con el empoderamiento de las personas.
El ROI (return on investment) es un indicador financiero que me dice si el dinero que invertí en algun negocio o en algo en la empresa me dio utilidades y a qué nivel. Un financiero sabe analizar los retornos de inversión sobre inversiones de capital.
En Recursos humanos, el término ROI se utiliza en los últimos años y se trata de entender si los dineros que se invierten en recursos humanos y más especificamente en capacitación son recuperados con nuevos conocimientos, habilidades y actitudes aprendidas en la capacitación.
Si los colaboradores hacen mejor las cosas, más rápido y con más eficiencia, es decir, si la plata invertida en capacitación se recupera, produce algún resultado o mejora lo que hacían antes los colaboradores¿, dice Germán París, director de P&B.
"La pregunta debe ser: ¿Qué tan rentable es no invertir en educación? o ¿qué tan empleable es quien se eduque más? o ¿quién consigue más facil empleo? o ¿qué tan costosa es la ignorancia?", agregó.
El nivel de educación es tan sólo un factor de selección, pero no garantiza proactividad, trabajo en equipo, compromiso.
Tal vez es un elemento importante para cargos muy técnicos en los cuales la destreza técnica sea el factor de competitividad, como sistemas, proyectos de ingeniería.
Para recortar los gastos de la empresa en capacitación para sus empleados, empiece por medir los beneficios concretos de la capacitación en su compañía.
Rastrear los costos y mejoras de productividad que aportan y requieren el e-learning y la capacitación tradicional.
Para eso, necesita ideas tendientes a lograr la posibilidad de calcular el retorno en la inversión (ROI) y alguna forma de medición que refleje los beneficios concretos de la capacitación.
El consultor de e-learning y profesor de la City University of Hong Kong, Saul Carliner, sostiene que la evaluación de un proyecto requiere entre el 2 y el 10 por ciento de los recursos que tiene asignados la iniciativa.
El especialista afirma que hay que invertir recursos para poder realizar una valoración en profundidad del programa y determinar, por ejemplo, los costos que se ahorrarían en la cancelación de viajes de capacitación, si se reemplazan los sistemas presenciales por soluciones de e-learning.
"Entre otras variables, también se podría medir la performance laboral del trabajador en cada uno de estos contextos de capacitación", señala Carliner.
"Además, la evaluación exhaustiva de algunos cursos o programas podría no tener sentido, lo que requeriría especificar cuáles son aquellos que deberían ser considerados", apunta.
Para Terence Traut, presidente de Entelechy, "cualquiera puede reducir los costos de capacitación, pero la elección no debe girar solamente en torno a la reducción de costos, puesto que su propósito también debe ser generar ganancias".
Las funciones de ingreso, desarrolladas en los estudios sobre la inversión en educación de Becker (1962, 1964) y Mincer (1974), han sido utilizadas para estimar la tasa interna de retorno de la educación.
Por definición, la tasa interna de retorno es aquella tasa de descuento a la cual el valor presente de los ingresos futuros provenientes de la educación se iguala al costo de ésta.
Redacción guiaacademica.com