Durante la última década un movimiento editorial recorre las aulas educativas colombianas y a su paso ha dejado varios retos. Conozca cuál es el panorama y qué implican estas producciones.
Como rezan varios dichos populares, nada mejor que el libro para acceder a paisajes desconocidos, historias lejanas o datos científicos; es decir que el texto se transforma de simples letras a puertas al conocimiento.
Conscientes de esta premisa, las instalaciones universitarias han unido esfuerzos para lograr trascendencia de investigaciones en todas las áreas del conocimiento, a través del registro litográfico.
Aunque los textos en las Instituciones de Educación Superior (IES) parecen estar escondidas, lo cierto es que su crecimiento es constante.
Según un estudio realizado por la Asociación Colombiana de Universidades (Ascún), las publicaciones universitarias mantienen un incremento sostenido anual del 45 por ciento.
Para Martha Helena González, jefe de Publicaciones en la Universidad de La Sabana, el tema de la investigación ha ocupado un lugar crucial en el salón de clases.
"Los resultados que no se registren es como si no existieran. Además, el hecho de publicar es requisito para el escalafón docente. Asimismo, las editoriales comerciales que se especializan en textos de estudio saben que su materia prima son los docentes universitarios y andan en busca de ellos invitándolos a que participen con textos", añade.
En ese sentido, el país está a la cabeza en producción de libros en la región, ya que de los 8.570 títulos registrados, 1.412 pertenecen a instituciones colombianas.
No obstante, la Asociación de Editoriales Universitarias de Colombia (Aseuc) ha identificado varios temas en los que deben mejorar.
"La producción editorial en las IES nacionales, como suele suceder en América Latina y El Caribe no se caracteriza por su cohesión. (...) No todas las instituciones editan libros o tiene un sistema organizado de publicaciones", señala Juan Felipe Córdoba, director de Aseuc.
Bajo este contexto, se revela un gran avance en la materia, sin embargo hace falta fortalecer ciertos puntos críticos como lo evidencia el estudio desarrollado por Ascún:
- Es necesario el trabajo en conjunto de los centros editoriales con los de investigación nacional e internacional para que los resultados investigativos den un salto cualitativo y sean conocidos en otras instituciones del medio universitario, así como en las comunidades científicas.
- Se requiere la profesionalización del editor universitario.
- Hay que fortalecer y desarrollar una política de coedición por campos de conocimiento que tenga en cuenta las fortalezas de cada universidad, ya que la producción editorial es aislada y muy particular para cada universidad.
Finalmente, el estudio enfatiza en que lo editorial debe ser prioridad dentro de las universidades ya que significa un efectivo camino hacia la difusión del conocimiento, que todas las instituciones de Educación Superior están llamadas a construir, a fortalecer y a mantener como espacio de encuentro entre la academia y la sociedad.
Redacción María Fernanda Garzón Arias
Guiaacademica.com