La mayoría de las universidades cuentan con alternativas para que los estudiantes puedan iniciar una carrera profesional
Por lo general, se tiende a relacionar el 'primer empleo' con las prácticas universitarias, pues se trata de la primera posibilidad de integrar una empresa profesionalmente y así aprender todo lo concerniente al ámbito laboral de la carrera.
Sin embargo las condiciones contractuales y salariales en cada caso son específicas. Las prácticas laborales son vinculaciones entre la institución educativa y empresas en donde los estudiantes cumplen requisitos, por lo general evaluado términos de notas y créditos académicos, que se le atribuye al jefe inmediato del estudiante y tiene una duración máxima de 6 meses debido a que cumple con el período correspondiente al valor de la matrícula.
El primer empleo se refiere al ingreso al ámbito laboral de manera profesional. Esto implica que la persona es contratada directamente por una empresa, es decir, que la situación contractual no tiene relación con la universidad y que la aspiración salarial puede ser mayor a la de una práctica profesional.
Para promover este tipo de empleos, las universidades cuentan con asociaciones o departamentos para sus egresados que, además de tener bases de datos de empresas y personas pertenecientes a la institución, desarrollan estrategias que promueven las vinculaciones entre las entidades generando mayor empleo tanto a egresados como a estudiantes.
La asociación de egresados de la Universidad de La Sabana cuenta con una red de apoyo laboral que busca esta vinculación a través de una plataforma creada a través de una alianza con elempleo.com en donde, a través de su portal, los miembros de la comunidad de la universidad pueden acceder gratuitamente a la base de datos de ofertas laborales exclusivas de la asociación.
"A esta base de datos pueden acceder los estudiantes de octavo semestre en adelante para optar a cargos profesionales", afirma Ella Katherine Cáceres, directora ejecutiva de Egresabana.
De otra parte, la Universidad de los Andes, además de contar con el Centro de Trayectoria Profesional (CTP) dentro de la universidad, su asociación de egresados Uniandinos, desarrolla particularmente sus bases de datos, clasifican y publican las ofertas a sus integrantes a través de criterios de pertinencia, tanto en perfiles laborales como en salarios ofrecidos: "nosotros sólo publicamos ofertas a partir de un millón y medio de pesos", afirma Clara Zapata, directora de Desarrollo Profesional de la entidad.
Además de sus esfuerzos por crear vinculaciones entre empresas y asociados, estas organizaciones realizan capacitaciones en elaboración de hojas de vida, entrevistas, comunicación, equipos de trabajo y desarrollo emocional, así como ferias empresariales en donde los estudiantes pueden contactarse con las empresas que más les interesa.
En casos aislados como la carrera de Ciencia de la Información -Bibliotecología de la Universidad Javeriana, que ha tenido un ágil desarrollo en cuanto a la implementación de tecnología para la búsqueda y administración de información y centros de datos, la demanda profesional comienza en tercer semestre, lo que obliga a sus alumnos a asistir a clases durante la noche.
Según la directora de carrera Adriana Ordóñez, sus estudiantes ganan en principio entre 600 mil y 800 mil pesos y al graduarse pueden empezar con un salario de 2.5 millones de pesos. "Hoy en día la mayoría de las empresas tienen altísimo manejo de datos e información así que la demanda es altísima", asegura.
Así como estas posibilidades, las universidades cuentan con mecanismos de apoyo laboral a los cuales pueden participar los estudiantes desde los últimos semestres de carrera y durante muchos años después del egreso.
Es importante conocer estos mecanismos en la institución en donde estudia para así analizar las posibilidades profesionales que le puede aportar su carrera.
Catalina López Fernández