La semana de inducción es una de las herramientas más importantes para llegar y asimilar la nueva vida universitaria.
Imaginar el primer día de la universidad, para muchos, es algo más que terrorífico, pues se trata de un nuevo mundo con distintas reglas y, por primera vez en la vida, se integra un espacio con personas completamente desconocidas, sin la ayuda de algún mayor de edad que los proteja.
La verdad es que no es tan complicado. Las semanas de inducción hacen esa transición mucho más fácil pues están llenas de actividades de integración e información útil para la hacer de la adaptación universitaria un proceso más agradable y fácil.
"La inducción busca identificar los puntos fuertes y débiles del estudiante y así retroalimentarlo para que tenga un mejor desempeño académico", asegura la consejera personal del Programa de Permanencia en el Politécnico Grancolombiano, Patricia Sanabria.
Durante esta semana también les enseñan a los 'primíparos' las instalaciones, sus facilidades y servicios para que sepan con qué recursos cuentan, cuáles son gratuitos y cuáles deben pagar.
Otra de las estrategias es la integración con los demás compañeros que, probablemente, serán los amigos más cercanos y colegas en el futuro.
Es importante acercarse a quienes tienen mayor interés por la carrera, ya que pueden ser quienes mejor influencien los hábitos de estudio y así, contar con mayores oportunidades laborales eventualmente.
Para la especialista, uno de los mayores aprendizajes es sobre la independencia que exige el mundo universitario, de la cual carecen durante los años de colegio.
"Aprender sobre autonomía implica asumir decisiones y responsabilidades con los horarios, el dinero, las amistades y el rendimiento académico", afirma Sanabria.
Es importante hacer presupuestos, cuadrar el horario de tal manera que haya la menor cantidad de 'huecos' posibles, y de tenerlos, lo mejor es agendar jornadas de estudio y aprovechar el tiempo libre para rendir en las siguientes clases.
Otro de los consejos de la especialista es para los padres de los 'primíparos'. "Algunos papás entienden que sus hijos pueden hacer las cosas solos y este es un gran error; es conveniente hacer seguimiento de lo que hacen, de quienes son sus amigos y cómo van las notas".
Esto, debido a que es muy frecuente que los jóvenes pierdan el objetivo de su carrera fácilmente, se desmotiven y salgan de ella en busca de otras posibilidades académicas.
Por ello, lo más conveniente es que los estudiantes tengan claro lo que quieren y que la carrera que eligieron realmente sea la que potencie sus intereses y fortalezas.
10 Estrategias para el buen primíparo:
1. Ser muy receptivo para aprender sobre la autonomía y los hábitos de estudio.
2. Saber que se espera de la carrera y de cada una de las materias que se ven durante el semestre.
3. Involucrar a la familia en el proceso de cambio de etapa.
4. Hacerse amigo de los más interesados en la carrera.
5. Formar grupos de estudio.
6. Aprovechar los 'huecos' para estudiar.
7. Planificar los horarios y los presupuestos.
8. Conocer los servicios y facilidades de Bienestar Universitario.
9. Buscar las opciones de becas y financiación.
10. Relacionarse efectivamente con los profesores.
Catalina López Fernández