¿Cómo crear una estrategia de financiación?

Financiar el pago de la universidad puede generar incertidumbre. Aquí te recomendamos algunas soluciones.

Noticias de Orientación /
Ten mucho cuidado con tus ahorros. Foto: 123rf.com
Ten mucho cuidado con tus ahorros. Foto: 123rf.com

En este momento estás pensando en qué carrera estudiar, dónde matricularte y salta la duda sobre el cómo pagarás tu universidad. El tema del dinero parece fundamental, pero debes saber que no es lo más importante.

Hay que saber cómo se financiará tu educación superior, eso es cierto, pero de esta respuesta no depende tu elección profesional. Claro, tendrás que ajustar tus expectativas a los recursos con que cuentes, pero eso es parte del proceso natural de selección de la institución educativa.

Tu familia es el primer bastón que fomentará tu profesión. Tus padres, tíos, hermanos mayores, padrinos y otros cercanos podrían ayudarte no solo a pagar cada semestre sino a crear una estrategia para costear todo el proceso.

Diseñar una estrategia corresponde a crear una herramienta que te permita tener claridad sobre cómo seguir adelante. En este caso, la estrategia incluirá distintas opciones de financiación para tu educación superior.

Camilo Zambrano, Administrador de Empresas y consultor de finanzas personales señala que "en este caso, formular una estrategia no es nada distinto a anticipar lo bueno y lo malo que se podría atravesar en el camino financiero del estudiante; por un lado están las matrículas y por el otro una diversidad de gastos que deben planificarse desde el inicio de la formación".

Tal como lo señala el consultor, aquí se trata de planificar, de proyectarnos a futuro y calcular la mayor cantidad de ingresos y gastos posibles para poder resolver como familia el tema de la facultad.

Qué incluye una estrategia de financiación

Para lograr esta meta,  es necesario responder a varias preguntas que según Camilo Zambrano nos acercarán al éxito en la formulación de la estrategia:

1. ¿Cuál es el costo promedio por semestre y cuáles son los gastos adicionales que tendré?

Esta respuesta incluye el valor de la matrícula semestral, más un presupuesto general de los costos de materiales, fotocopias, libros, vivienda, transporte y alimentación.

2. ¿Con qué recursos cuento y cuenta mi familia para apoyarme?

Aquí están las cifras que tú mismo, en el caso que pienses trabajar y pagar tu educación, o nuestras familias pueden aportar al proceso. Tal vez no sea mucho, pero rebajar algún rubro del presupuesto es todo un alivio para las cuentas finales.

3. ¿Qué entidades financieras me podrían ayudar?

Bancos, cajas de compensación, entidades de crédito educativo, programas de becas y ayudas entran en este listado. De lo que se trata es de tener una baraja amplia de posibilidades, conociendo los pros y contras de cada una de ellas.

4. ¿Qué tanto estoy dispuesto a pagar por mi carrera?

No se trata de negociar el valor de la matrícula en la universidad, sino de calcular la relación tiempo / intereses  que determinará la forma en que pagaré la financiación.

5. ¿Cómo devolveré lo financiado?

Trabajar es la primera opción que salta a la cabeza, lo que se debe tener claro es desde qué momento se tendría que hacer,  dependiendo el tipo de crédito al que se acceda y los recursos con los que cuente tu familia.

Una vez resueltas estas preguntas es posible crear la estrategia de financiación. Finalmente Zambrano afirma: "la estrategia es una tarea conjunta del estudiante con sus familias y no solo considera con quién endeudarse sino un plan para cancelar esas deudas".

En definitiva,  las cuentas resultarán en positivo para nosotros porque habremos invertido en nuestra educación, por eso lo ideal es tomar la decisión más correcta desde el principio para evitar desperdiciar recursos que después te pueden costar caro.

Comentarios