¿Qué son las monitorías universitarias?

Ser monitor de una asignatura genera beneficios académicos e incluso económicos que pueden ayudarte a financiar la carrera

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Las monitorías en la universidad son cargos abiertos por las distintas Facultades gracias a los cuales los estudiantes destacados participan de procesos de investigación y apoyo a la docencia.

Los monitores son contratados por las Facultades y reciben un pago. Este puede corresponder a un determinado valor de acuerdo a los parámetros de la universidad o pueden cambiarse por créditos para distintas asignaturas.

Cualquiera de nosotros puede ser monitor. El requisito general es presentarse en los términos de la convocatoria y contar con un buen promedio académico.

Las tareas del monitor suelen ser asistenciales. El Centro de Trayectoria Profesional de la Universidad de los Andes las presenta de la siguiente forma:

"Las actividades académicas en las que participa el estudiante en su calidad de monitor son todas aquellas que se encuentran encaminadas a prestar apoyo a un profesor dentro de un curso, taller o laboratorio, tales como orientación a estudiantes, revisión y corrección de trabajos y evaluaciones sin que la responsabilidad final deje de ser exclusiva del profesor".

Los monitores no tienen permitido dictar clases, aunque por su desempeño académico pueden servir de apoyo y guía complementaria para alumnos de semestres inferiores al suyo.

¿Qué gana un monitor?

Las ganancias para los monitores son múltiples y se pueden ver desde distintas perspectivas.

Hay que tener en cuenta que cada universidad determina las políticas para las monitorías. En algunas no existe esta figura, por lo cual el apoyo que un estudiante le brinde a un profesor no está ligado a una paga determinada.

Generalmente las monitorías no constituyen una relación laboral directa entre el estudiante y la universidad, aunque pueden ser bien vistas como experiencia profesional y académica en la hoja de vida.

En principio los monitores reciben el salario que disponga la universidad. La cifra gira alrededor de los 100 mil pesos mensuales, dependiendo de la institución, y esta puede ser pagada en dinero o a través de bonos de compra y beneficios ante otras entidades.

Así mismo,  estos estudiantes gozan del reconocimiento que implica ser elegido como tal. Asumir el cargo implica no solo cumplir con unas tareas específicas sino también demostrar vocación docente, la cual podría llevarlo hasta conseguir una plaza como profesor al terminar su carrera.

Entre las tareas habituales del monitor está el apoyo en las investigaciones desarrolladas por la Facultad, con lo que ganaría la experiencia investigativa e incluso podría aparecer en la publicación de resultado derivada, lo que constituye un punto extra para la hoja de vida.

Por último, referenciar nuestra experiencia como monitores en la hoja de vida nos hace apetecidos por las empresas ya que, haber cumplido con estas funciones implica que estamos en capacidad de trabajar en equipo, cumplir tareas y ser solidarios con nuestros compañeros.

 Ser monitor es una opción que no solo podría ayudarte a financiar tu educación sino que también te abre puertas a proyectos y posiciones laborales interesantes.

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